En alguna parte de valparaíso
me encontré una vez un angel
paseando por el cerro,
le pregunté qué hacía ahí
- pasear, como tú - me dijo,
no es muy seguro andar así como así por la vida, con alas y luz,
un ser celeste como tu corre cierto peligro,
y no lo digo por que sea el cerro sino que en cualquier parte del mundo,
la gente no está acostumbrada a las divinidades.
Luego de esta gran conversación con el angel, se sentó.
Estoy cansada - me dijo.
Ha pasado un tiempo y cada vez que paso por ese lugar veo aquel angel sentado ahí.
Y aunque sé que no está, que solo es un reflejo que plasmó en aquel lugar,
le saludo y le canto algo para que vuelva algún día.
Mi amigo Tomás un día me dijo: es un angelito. Y claro que sí... es un angelito.
Clou 2010

Buenísimo me gusto bastante este escrito y el blog en general, no conocía esta faceta tuya, te felicito has hecho un muy buen blog...
ResponderEliminarEstaré atento a tus publicaciones
saludos