No creo en los profesores
no creo en las teorías estructuradoras
creo que lo que no creo muere
creo en mi música
en mi poesía mal escrita
en mis versos sin verso
Creo que el ser despierta haciendo arte,
pero se lo aplastamos con teorías más que pisoteadas,
esas que están en lo alto pero que no son más que un techo al que ad-miramos desde abajo,
pero que cuando llegamos a su altura se nos detiene
porque se nos im-pone ese techo como tope
si te escapas de ahi o si te escapas de las paredes que lo sostienen
te aplastan
y con qué,
con la puta teoría que te enseña
pero que te amarra (a una piedra que se está hundiendo en el mar,
y en la que te quedan miles de metros de cuerda,
pero que sabes se acabará,
así que tienes que correr de aquí para allá en el tiempo que te queda
para ver si lo que haces es aceptado
Pero al final qué importa si lo aceptan o no
qué mierda importa si un crítico o un intelectual
con aires de pobreza, te acepta o no te acepta ,
te lanza o no te lanza o te atraviesa
El arte no se dejará plasmar,
así que quiérelo como amigo o enemigo
genera con él o a través de él tu catarsis
tu o tus encuentros contigo
tu vía de escape o tu living de descanso.